""Ahora que la pandemia de coronavirus ha puesto a la economía global en un sorprendente estado de suspenso, los países más vulnerables del mundo sufren daños cada vez más intensos. Las empresas, a falta de ventas, tienen que despedir a sus empleados...".".
• Hernán Cortés: organizó la expedición a México. Partió el 11 de
febrero de 1519 con 10 naves, 100 marinos y 508 soldados. Desembarcó
en la isla de Cozumel y continuó por el litoral hasta llegar a la
isla de Sacrificios. Fundó La Villa Rica de Veracruz.
• Pedro de Alvarado: puede considerársele como conquistador de gran
parte de América Central (El Salvador, Honduras y Guatemala). En
1509, con 25 años, desembarcó en La Española. Un año después, a
las órdenes de su tío Diego Velásquez, participó en la conquista de
Cuba.
• Pedro de Mendoza: Hidalgo nacido en Guadix, Granada, fue almirante
y conquistador español, fundador de Buenos Aires. Era una
conocida figura en la corte de Carlos V. • Francisco Pizarro: fue el explorador y conquistador español de Perú,
gobernador de Nueva Castilla (actual territorio peruano). Se le recuerda
por haber logrado imponerse sobre la civilización inca con
ayuda de diversos cacicazgos locales.
• Martín Alfonso de Sousa: descubridor portugués, en 1532 fundó
la primera villa brasileña. Combatió a los corsarios franceses en el
litoral y fue agraciado por la Corona portuguesa con dos lotes de tierras
en Brasil, pero no permaneció en ellas para administrarlas. Fue
nombrado capitán del Mar de las Indias y encargado de proteger las
posesiones de Portugal en Oriente.
Una vez repartidos los territorios descubiertos entre España y Portugal, ambas Coronas conformaron los imperios coloniales más grandes de la época. España ocupó gran parte de América, y Portugal se apoderó de Brasil. Algunas de las consecuencias de esta época son:
• La presencia europea en América provocó una drástica reducción de
la población indígena, debido a los excesivos trabajos a que fueron
sometidos y a las enfermedades infecciosas traídas por los conquistadores.
La población de las Antillas fue exterminada en su totalidad,
mientras que en el Virreinato de Nueva España, hacia 1646, quedaba
menos de un millón de indígenas de una población calculada en
25 millones durante 1519.
• Las guerras, las malas cosechas, las epidemias, pero sobre todo el
trabajo agotador impuesto en las minas y la encomienda, originaron
la liquidación masiva de los indígenas de las colonias de América.
• Los colonizadores empezaron a traficar con seres humanos que venían
de África, trasladados por la fuerza a América por portugueses,
holandeses, franceses e ingleses, que se dedicaban a este negocio.
Estas personas eran vendidas como esclavos a los colonizadores.
• América vivió un proceso de mestizaje y una nueva forma de jerarquizar
la sociedad.
• La población indígena del continente fue cristianizada, por medio de
la enseñanza de la doctrina católica. Además de la fe, se transmitieron
formas culturales europeas (idioma, vestimenta, costumbres, etcétera).
Las noticias del descubrimiento de una nueva ruta hacia el oriente generaron disputas entre España y Portugal, pero como ambas monarquías eran católicas se sometieron a una bula papal que distribuía las tierras descubiertas y les autorizaba el sometimiento de los pueblos
nativos para enseñarles el catolicismo.
Este proceso de conquista presento distintos modelos:
El modelo español: la conquista se realizó a través de empresas privadas.
El Rey daba títulos de adelantado para los jefes de las expediciones
y sus descendientes. Quienes dirigían las expediciones corrían
con todos los gastos. El adelantado podía repartir tierras, indígenas
y nombrar a las personas que iban a desempeñar distintas tareas en
la región conquistada. El adelantado era a la vez gobernador, capitán
general y alguacil mayor de la región a su cargo.
La búsqueda y explotación de metales preciosos y la necesidad de
mano de obra indígena motivaron la llegada rápida de los españoles
al continente. Todo el proceso fue acompañado permanentemente
por la misión evangelizadora, que impuso la religión católica a los
pueblos sometidos. Destacan personajes como fray Bartolomé de las
Casas y fray Francisco de Vitoria, que intentaron frenar la brutalidad
de los conquistadores hacia los indígenas.
El modelo portugués: los esfuerzos fueron menores que los desplegados
por España, ya que su interés era conseguir la supremacía en
el comercio de las especias y demás productos asiáticos. Su objetivo
fue buscar puntos de apoyo para el tráfico hacia África y Oriente.
Utilizó formas privadas y estatales para conquistar.
A mediados del siglo XV, Europa fue invadida por los turcos que obstaculizaron el paso de la ruta comercial hacia el oriente. El comercio entró en crisis y este fue el motivo para la búsqueda de nuevas rutas, lo que concluyó con el descubrimiento de nuevas tierras.
Causas del descubrimiento de América
Las causas principales fueron:
Económicas: el pueblo español y toda Europa necesitaban encontraruna nueva ruta hacia la India para obtener una serie de productoscomo las especias: clavo de olor, nuez moscada, orégano, pimienta,etcétera, fundamentales para el comercio en la región.
Políticas: el deseo de las naciones europeas de engrandecer sus dominiosy aumentar su poderío.
Otras causas que también influyeron:
Técnicas: construcción de nuevos barcos y carabelas preparados para realizar los viajes marítimos.
Científicas: utilización de nuevos instrumentos como la brújula y el astrolabio, los mapas y las cartas marinas.
Algunos de los aportes científicos que fueron parte de la vida de las
culturas prehispánicas son:
• Los mayas: predecían eclipses y equinoccios. Crearon un calendario
muy exacto y descubrieron el uso del cero, antes que los europeos y
los asiáticos. Su sistema de numeración fue el más avanzado de la
época.
• Los aztecas: elaboraron un calendario de gran exactitud con base en
sus observaciones astronómicas. El calendario constaba de 365 días,
agrupados en 18 meses de 20 días y un lapso final de 5 días. Realizaron
cálculos matemáticos de gran precisión.
• Los chibchas: aunque no poseían un desarrollo cultural tan avanzado
como las altas civilizaciones amerindias, utilizaban la escritura
pictográfica y desarrollaron una fina orfebrería de oro.
• Los incas: desarrollaron conocimientos en astronomía. Crearon un
calendario solar y uno lunar. Utilizaron el sistema matemático decimal.
Lograron canalizar el agua por medio de acueductos que iban
desde la cumbre de los Andes hasta los cultivos de las tierras bajas.
Las culturas prehispánicas han dejado un legado cultural de mucha riqueza, entre los que destacan:
• Las diferentes lenguas nativas que todavía se hablan en América.
• La cultura maya dejó aportes en las artes y la arquitectura. Algunas
de ciudades más importantes que se conservan son San Andrés,
en El Salvador; Tikal, Quiriguá y Piedras Negras, en Guatemala;
Copán, en Honduras, y Palenque, en México. Estas ciudades eran
centros de actividades religiosas, políticas, comerciales y culturales.
• Los aztecas dejaron su legado en la pintura con fines religiosos y
decorativos. Fabricaron objetos de oro, plata y platino. Elaboraron
también delicadas esculturas y finas artesanías. Una de las esculturas
notables es el calendario solar. Construyeron templos escalonados y
grandes palacios decorados con pinturas murales.
• La cultura inca construyó enormes edificaciones de piedra. Los incas
no tuvieron un sistema de escritura, pero desarrollaron el método
quipu (sistema de nudos de colores que se hacían en cuerda) que se
utilizaba para realizar cálculos aritméticos y anotar cifras, fechas y
acontecimientos.
• La cultura chibcha utilizó la escritura jeroglífica y fueron expertos
en la fabricación de objetos de oro y bronce con altas técnicas de
fundición. Se destacaron como magníficos orfebres. Trabajaron la
cerámica y modelaron vasijas que decoraron con figuras geométricas,
humanas y de animales.
Hace al menos 20.000 años humanos modernos procedentes de Asia oriental cruzaron por el estrecho de Bering, un puente de tierra que entonces unía Eurasia con Alaska, y arribaron al continente americano, un territorio totalmente inhóspito, cubierto por glaciares de varios kilómetros de altura que durante miles de años les impidieron continuar hacia el sur.
Cuando lograron atravesarlos, quizás a través de algún corredor libre de hielo, quizás por la costa, se encontraron con un nuevo paisaje, con nuevos recursos más abundantes y mejor clima, y desde ahí se expandieron por las Américas a una velocidad sorprendente: los restos más antiguos hallados de ocupación humana, en Monte Verde, en la Patagonia chilena, confirman que ya estaban allí hace por lo menos 14.400 años.
Estrecho de Bering, con el cabo Dezhneva (Rusia) a la izquierda, el cabo Príncipe de Gales (Alaska, EUA) a la derecha y las islas Diómedes en el centro. (NASA/GSFC/JPL/MISR)
Cuáles fueron sus movimientos a medida que avanzaban por el continente y cómo interactuaron unos grupos con otros durante los milenios posteriores sigue siendo un rompecabezas. Y es que si bien tradicionalmente se había considerado que América sería, desde el punto de vista de genética de poblaciones, el continente más sencillo de entender por ser el más reciente, lo cierto es que la escasez de fósiles antiguos hacen que todavía haya numerosas incógnitas.
En este sentido, esta semana se publican tres estudios liderados por equipos de internacionales distintos que arrojan luz ‘genómica’ a cómo fue el poblamiento de este continente y despejan algunas incógnitas sobre los pasos de esos primeros pobladores.
En el primero de los estudios, recogido en Science, investigadores daneses han analizado 15 genomas antiguos – seis de los cuales tienen más de 10.000 años de antigüedad y corresponden a algunas de las momias naturales más antiguas conservadas- hallados en restos distribuidos desde Alaska hasta la Patagonia. Sus resultados muestran que las primeras poblaciones americanas se expandieron sumamente rápido, algo que se sospechaba por los restos arqueológicos hallados pero que no se había podido confirmar. Y lo hicieron, además, de forma muy desigual, lo que contradice la teoría aceptada hasta el momento más clásica del poblamiento de América.
“La velocidad con la que cubrían distancias enormes implica que esos primeros pobladores eran muy habilidosos moviéndose rápido por un terreno sin competencia y desconocido”, explica a Big Vang el genetista Víctor Moreno Mayar, del Museo de Historia Natural danés. “Eran grupos de cazadores-recolectores no muy grandes, cuyo modo de subsistencia implicaba cubrir la mayor cantidad de terreno en el menor tiempo”, añade.
Según estos investigadores, una vez que los primeros pobladores procedentes de Beringia llegaron al sur del hielo, de ese único linaje surgieron el resto de grupos, que se expandieron hacia Mesoamérica y América del sur. Han visto que esa ola migratoria no se produjo solo en un único sentido ni tampoco una sola vez. Y, además, apunta Moreno-Mayar, han observado que esos primeros nativos americanos volvieron a migrar hace unos 8000 años, aunque esta vez salieron de América central y se dispersaron hacia el norte y el sur. Sus pasos están grabados en e ADN de las poblaciones indígenas actuales de las que se dispone de su genoma.
“La velocidad con la que cubrían distancias enormes implica que esos primeros pobladores eran muy habilidosos moviéndose rápido por un terreno sin competencia y desconocido”
“Los genomas más antiguos del estudio también nos sirven de base para identificar una segunda oleada de ancestralidad genética, que llegó de Mesoamérica en milenios recientes. Esos pueblos mesoamericanos se mezclaron con los descendientes de los primeros americanos del sur y dieron lugar a la mayoría de los grupos contemporáneos de la región”, afirma Moreno-Mayar.
La misteriosa población fantasma
Uno de los resultados quizás más fascinantes de este estudio es que los investigadores han identificado en cráneos fósiles del yacimiento de Lagoa Santa, en Brasil, la presencia de una misteriosa población de hace 11700 años de antigüedad que contiene en su ADN restos de ancestralidad de Australasia. Estas trazas solo están presentes en dos grupos humanos del Amazonas en Brasil. Pero, sorprendentemente, no hay rastro de ellos en las poblaciones de América del norte, lo que abre numerosos interrogantes.
¿Quiénes eran estos misteriosos pobladores que compartían parentescon con los habitantes de Papúa Nueva Guinea y las Islas Andaman? Fueron descubiertos -o al menos su huella genética- en 2015 por David Reich, genetista de la Escuela de Medicina de Harvard, y autor de uno de los trabajos que se publican esta semana sobre el poblamiento de América. Auque, sin embargo, y paradójicamente, Reich en su nuevo estudio no encuentra esta señal en los restos que analiza y apunta que tal vez en su anterior estudio cometió algún error.
“Es una población fantasma. Quizás los pobladores procedentes de Australasia llegaron a Brasil antes que el resto de nativos americanos. Ahora bien, ¿por qué solo se encuentra su señal en Brasil? ¿Por qué no dejaron rastro de su presencia en ningún otro lugar? O quizás, aunque es una idea loca, vinieron del Pacífico, aunque cuesta explicar que desde la costa pacífica atravesaron los Andes para ir a parar al Amazonas brasileño. Cualquier explicación que busquemos es cuanto poco rara”, plantea Moreno-Mayar, quien asegura que “acabaremos por resolver este misterio, sin duda”.
Esta ancestralidad está presente hoy en día solo en aborígenes de Papúa Nueva Guinea y las Islas Andaman, y también en dos tribus actuales del Amazonas, que tienen entre un 2 y un 3% de ADN de esa misteriosa población. “Probablemente, esta ancestralidad estaba presente en muchos individuos que habitaban Sudamérica durante el poblamiento temprano, antes de 8000 años atrás. Nosotros encontramos que después de 8000 años, otro tipo de ancestralidad procedente de Mesoamérica diluyó la australoasiática”, apunta este genetista del Museo de historia natural danés.
“Es realmente un misterio. Está claro que tras esta población, muy localizada en el Amazonas, vienen más migraciones posteriores que la diluyen, por lo que los restos de hace 7000 años ya no tienen la señal”, valora Carles Lalueza-Fox, paleogenetista del Institut de Biologia Evolutiva (CSIC-UPF), que no ha participado en este estudio.
“Solo un par de poblaciones del Amazona la tienen. Pero para llegar al Amazonas, tuvieron que arribar a través del estrecho de Bering y cruzar todo el continente. Y sin embargo, no se ha encontrado la señal en América del norte. El hecho de que la ancestralidad esté compartida con poblaciones oceánicas o australásicas parece indicar que es una migración muy antigua”, considera Lalueza-Fox.
Un éxodo en forma de estrella
El segundo de los estudios, coliderado por el genetista de Harvard David Reich y el arqueogenetista del Instituto Max Planck Cosimo Posth, y publicado en Cell, se centra en tratar dilucidar qué ocurre en América central y del sur. Para ello analizan 49 individuos que abarcan 10.000 años de antigüedad, hallados en yacimientos en Belice, la región andina central y al sur de América del sur. Concluyen que la mayoría de ancestros de América Central y del Sur llegan al menos en tres oleadas de pobladores procedentes de Norteamérica que, a su vez, descienden de un único linaje de migrantes que cruzaron el Estrecho de Bering hace 15000 años. Además, concluyen que en los milenios siguientes se produjeron otras dos migraciones de norte a sur.
El yacimiento de Lapa do Santo, ubicado en la región de Lagoa Santa, en el este de Brasil (Alberto Barioni)
“Nuestro conjunto de datos revela un origen común de los americanos del norte, centro y del sur, así como dos intercambios genéticos antes desconocidos entre el norte y el sur de América”, afirma en un comunicado de prensa David Reich. Cosimo Posth, coautor del trabajo, añade en una entrevista a Big Vang que casi todas esas poblaciones surgen “de una radiación en forma de estrella del primer linaje en al menos tres ramas distintas”.
“Casi todas las poblaciones del centro y del sur de América vinieron de la misma población de origen, que ya se había diversificado antes de expandirse por América del sur”, remacha.
El trabajo también aporta nueva información acerca de la cultura Clovis, que se distribuyó sobre todo por América del Norte hace unos 13.000 años. Hay pruebas arqueológicas que señalan que no arribaron a América del sur. Sin embargo el análisis de genomas antiguos demuestra lo contrario, que sí se expandieron hacia tierras australes y dejaron descendientes. “Más sorprendente aún que este descubrimiento, es cómo esa ancestralidad de los Clovis luego se diluye, aunque no sabemos por qué, hace unos 9000 años”, señala Posth.
La clave, la patata andina
El último de los trabajos, recogido en Science Advances, se centra en la prehistoria genética de los Andes. Los investigadores analizan cómo las primeras poblaciones se adaptan a las condiciones de extrema dureza de las elevadas altitudes de la cordillera andina. También analizan qué ocurre cuando esas poblaciones se encuentran con los conquistadores españoles.
Existen pruebas arqueológicas que señalan que la primera ocupación humana de los Andes comenzó hace 12.000 años. El investigador John Lindo, de la Universidad de Emory, ha liderado este estudio en que se han recopilado genomas antiguos de hace entre 6800 años y 14.000, y han comparado el de los habitantes de zonas de altitud elevada y de altitud baja en poblaciones prehistóricas y actuales. Así han visto que las poblaciones andinas de zonas montañosas elevas se establecieron hace entre 9200 y 8200 años, antes de lo que anteriores estudios habían apuntado.
A diferencia de otros grupos humanos que viven en condiciones similares, como los habitantes del Tíbet o de Etiopía, los andinos se adaptaron a la altura mediante mutaciones en genes relacionados con la salud cardíaca. También han visto que su adaptación a las duras condiciones fue de la mano con la domesticación de la patata, un tubérculo que ha sido la base de su dieta durante miles de años. Los científicos han encontrado genes asociados a la digestión del almidón en los habitantes de las regiones de mayor altitud, pero no en aquellos que viven en altitudes más bajas.
El estudio analizó siete genomas antiguos completos de la región del lago Titicaca de la zona montañosa de los Andes peruanos que datan de ente 1800 y 7000 años de antigüedad. Luego compararon los resultados con 64 genomas actuales de poblaciones que viven a altitudes elevadas en la cordillera andina y poblaciones que habitan en zonas de altitud menor.
“Los genomas de estos pueblos nos muestran una adaptación a la hipoxia o falta de oxígeno en el aire; a una digestión de alimentos con almidón, como la patata; y en los genomas actuales, además, hemos visto una clara evidencia de genes de resistencia a las enfermedades europeas”, explica por correo electrónico Mark Aldenderfer, arqueólogo de la Universidad de California, Merced.
“El impacto de la llegada de los colonizadores europeos en el siglo XVI es enorme, mucha gente murió de enfermedades o por agresiones. Pero nuestro descubrimiento demuestra que al menos en las poblaciones que vivían en altitudes elevadas la población no sufrió un declive tan grande como las de altitudes menos elevadas”, añade. Se calcula que la llegada de los europeos diezmó la población indígena americana: acabó con el 90%, mientras que las poblaciones que vivían en la cordillera andina a altitud elevada solo disminuyeron en un 27%, seguramente gracias a las inhóspitas condiciones en que vivían.
“El impacto de la llegada de los colonizadores europeos en el siglo XVI es enorme, mucha gente murió de enfermedades o por agresiones. Pero nuestro descubrimiento demuestra que al menos en las poblaciones que vivían en altitudes elevadas la población no sufrió un declive tan grande”